#WHOMADEMYCLOTHES

Doce campanadas y doce uvas (gajos de mandarina en su defecto). Así damos la bienvenida al nuevo año. 2015, 2016, 2017… sumamos años y las tradiciones se repiten. Comienza enero, y con él la temporada de rebajas. Es el momento de asaltar las tiendas, pero, ¿sabemos realmente lo que compramos?

En estas fechas acudimos a los comercios en busca de “la ganga”. Nadie quiere quedar atrás. Todos se abren paso entre la multitud. Nadie quiere ser el “último de la fila”. Gritos. Emoción. Prisas. Histeria colectiva. Al menos queremos participar.

Sin embargo, lo más probable es que finalmente compremos artículos por un poco menos de su precio habitual o que hartos de las aglomeraciones, nos centremos en la “nueva colección”. ¿Lo más usual? Encontrar descuentos pequeños, pero descuentos al fin y al cabo. Descuentos que nos permitan acallar la conciencia al darnos cuenta de que no usamos aquella prenda tanto como habíamos pensado. Después de todo, no costó tanto. ¿O quizás sí?

Ha llegado un momento en el que no valoramos el precio de las cosas. Todo pierde valor. El dinero, la ropa, y hasta la vida. Cada año, la industria de la moda se lleva por delante miles de vidas humanas. Trabajadores que enferman al entrar en contacto con tintes para obtener determinados colores, otros que quedan ciegos por la escasa luz de las fábricas, e incluso niños. Estos pierden lo más valioso que tienen: la infancia. Las interminables jornadas de trabajo los convierten en esclavos al servicio de una sociedad de consumo cada día más voraz.

Todos esos “trabajadores” de Bangladesh, India, China, Marruecos o Turquía; las principales fábricas del mundo. Se trata de zonas del planeta donde se lleva a cabo la producción de las grandes marcas, que buscan la máxima rentabilidad y beneficio, sin importar el coste humano que ello conlleve.

En abril de 2013 lo que ocurrió en Bangladesh, conmovió al mundo entero. Un edificio de talleres textiles se derrumbó. En este suceso más de 1000 personas perdieron la vida, y otras tantas quedaron heridas de gravedad. Pero lo que realmente hizo estremecerse a las sociedad occidental fue encontrarse cara a cara con “los talleres de la miseria” de la industria de la moda.

El desastre hizo que todos nos parásemos a pensar si realmente sabemos dónde, cómo y por quién está fabricada la ropa que alegremente compramos cada mes. Y lo que es más importante, ¿acaso nos importa?

Parece que no demasiado. Compro. Sigo las tendencias. Me lo pongo un par de veces y finalmente lo tiro. Así una y otra vez, día tras día. Un consumidor y todos los demás.                                                                           No somos conscientes del daño que ejercemos sobre el planeta, sin embargo últimamente ser sostenible también parece “estar de moda”.

Además de la sostenibilidad ambiental, el fast fashion supone un grave daño para millones de personas, que son maltratadas y cuyos derechos fundamentales se violan a diario.

En respuesta a este panorama han surgido iniciativas como FahionRevolution. Una iniciativa fundada por Carry Somers y Orsola de Castro tras los trágicos sucesos de 2013 en los talleres de Bangladesh. Desde su comienzo en España, son cientos las iniciativas y voluntarios que trabajan por mejorar las condiciones del sector.

_____________

“Pedimos una “revolución pacífica” que exija a esta industria, que esclaviza a trabajadores y que consume los recursos que necesitarán nuestros hijos y nietos, una “industria limpia” en su más amplio sentido.”

_____________

Yo ya soy parte de la FashionRevolution, y tú ¿a qué esperas?

Más información en: fashionrevolution.org

DOCUMENTAL “The true cost” aquí: thetruecostmovie.com

Por: Andrea Menéndez Cuerdo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s