UNGENDERED… ¿REALLY?

Blanco, negro, gris. Denim y algodón. Cortes rectos. Patrones sencillos. Largo estándar. Sin accesorios. Sin complicaciones. Ni masculino ni femenino. La frontera se desdibuja, los moldes se rompen.

Es el estilo ungendered. Diseños que van más allá. Hacen que parezca fácil, fácil de llevar, natural al fin y al cabo. Diseños pensados no para hombres o mujeres, sino para personas. Que cada uno decida después.

Personas libres, que huyen de los tópicos y a quienes la ropa no define y a la vez los identifica por completo. Pero más que la ropa o las palabras, lo que realmente define quien eres, serán tus actos.

La androginia triunfa en una sociedad que cada vez se aleja más de las convicciones de siglos pasados. Ya no es una novedad que los chicos también lloran y visten de rosa, o que las chicas juegan al fútbol y no aspiran a encontrar un marido que les “solucione” la vida. Nos gusta pensar que todo eso quedó atrás, que  no es más que un mal sueño. Que hemos avanzado. Que renacemos como seres independientes, seres que no se sienten presos de los estigmas sociales ni de las modas pasajeras.

Aquí es donde se produce una de las paradojas más bellas de ese mundo aparentemente superficial que es la moda. Es ella quien dicta lo que llevaremos temporada tras temporada, y al mismo tiempo se convierte en un movimiento de liberación, casi revolucionario. Nos invita a ser nosotros mismos, seguir esa luz que cada uno proyecta hacia el resto del mundo. Hagamos caso omiso de los cánones para simplemente disfrutar de esa maravillosa sensación de sentirnos acogidos en nuestra propia piel.

La androginia no es ni mucho menos un concepto novedoso. ¿Creemos haber descubierto algo extraordinario? En absoluto. Marlene Dietrich o Tilda Swinton ya tomaron partido en el juego de la confusión, de las dualidades.

Pero sin duda el gran referente de este movimiento gender-fluid fue David Bowie. O lo que es lo mismo, Ziggy Stardust. Se trata de uno de los muchos alter ego que usó el artista a lo largo de su carrera. El inconfundible Bowie, aquel personaje con cabello encendido, mirada de otro planeta y sexualidad ambigua pasó al imaginario colectivo en 1972 con Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

Otro caso es el de Jean Paul Gaultier, primer diseñador que visitió con faldas a los hombres. Fue más allá de las tradicionales kilts. En 1984 debutó con L’Homme Objet para romper con todos los roles de género de la época al presentar modelos que llevaban esa prenda, signo de feminidad durante siglos.

Muchos otros como el nacional David Delfín, Ricardo Tisci para Givenchy, Marc Jacobs o Alessandro Michele han hecho de la asexualidad la seña de muchas de sus colecciones.

Ahora el movimiento gender-fluid desciende del Olimpo de la moda hasta las tierras mortales del low cost. Y es que Zara, la firma insignia de Inditex sacó a la venta hace un año UNGENDERED, una colección cápsula completamente unisex. Un acto que despertó la polémica al tiempo que otros alababan la estrategia del gigante textil.

Y desde ElevenUs nos preguntamos, ¿alarde de igualdad o posicionamiento para aumentar popularidad e ingresos? El tiempo dirá…

Por: Andrea Menéndez Cuerdo

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3 comments

  1. taconesymochila · mayo 22

    Me ha encantado este post!!!!

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  2. Arely Limón · mayo 26

    Y me encanta todo este tema de la moda como forma de expresión!

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